Oeko-Tex: la etiqueta de la confianza

16/09/2018     968

En Pinpi hemos detectado que cada vez son más las familias que revisan las etiquetas antes de comprar un producto, buscando el codiciado sello de calidad...y más, si sus bebés padecen los molestos efectos de tener piel atópica.

Pero...¿qué es exactamente el certificado OEKO-TEX®? ¿qué diferencia a un artículo que lo tiene de otro que no lo tiene?

Con este post intentaremos aclarar esas dudas.

Máximo respeto

Que un producto luzca la etiqueta OEKO-TEX® significa que ha sido sometido a varios tipos de pruebas, pero la que nos interesa a nosotros es la STANDARD 100, que es la referente a textiles en general. El test OEKO-TEX® es independiente y se aplica a cualquier tipo de tela, material, relleno, incluso cremalleras y adornos, a los que se testea en busca de sustancias dañinas o la presencia de cualquier sustancia perjudicial para la salud y para el medio ambiente, independientemente del lugar de procedencia del producto. Además, no sólo analiza la prenda resultante sino todo el proceso de fabricación, desde los materiales en bruto hasta el empaquetamiento final.

Los criterios y límites son, en muchos casos, más completos y estrictos que los estándares nacionales e internacionales. Los criterios cambian continuamente para adaptarse a los nuevos resultados de las investigaciones médicas. Para ello se tienen en cuenta varios cientos de sustancias.

Diferentes clases

A su vez, divide los productos en varios grupos. A los primeros, que son productos de mayor contacto con la piel, se les aplica mayor exigencia, y a los últimos, menos. Así, la clasificación es la siguiente:

Clase de productos I: Artículos para bebés y niños pequeños de hasta 3 años (ropa interior, peleles, ropa de cama, productos de tela de toalla, etc).

Clase de productos II: Artículos en contacto directo con la piel durante el uso (ropa interior, ropa de cama, camisetas, calcetines, etc).

Clase de productos III: Artículos sin contacto directo con la piel durante el uso (chaquetas, abrigos, etc.)

Clase de productos IV: Materiales accesorios (cortinas, manteles, tapizados, etc).

Confianza en los textiles

La etiqueta OEKO-TEX® ‘Confidence in Textiles’ (confianza en los textiles) prueba que los productos están certificados independientemente como libres de sustancias conocidas dañinas para los niños o para el medio ambiente. Los productos solo pueden recibir la etiqueta “confianza en textiles” si todos los criterios se cumplen sin excepciones.

Se concede la etiqueta STANDARD 100 a los productos textiles que, en base al extensivo catálogo de criterios OEKO-TEX®, hayan sido testeados con éxito por uno de los institutos miembros de OEKO-TEX® en busca de químicos que supongan un riesgo para la salud, lo que significa que contribuyen a proteger efectivamente al consumidor.

El certificado debe ser renovado anualmente, y probar que no se han producido cambios en el proceso de manufactura o, que a pesar de haberse producido dichos cambios, se puede mantener la garantía de calidad.

Pinpi, comprometida con la seguridad

En Pinpi siempre hemos buscado la máxima calidad a la hora de seleccionar nuestro surtido, y actualmente podéis encontrar en nuestra tienda un amplio catálogo de productos con el certificado OEKO-TEX®.

Voksi, Elodie Details, Sleepyhead e Imsevimse son algunas de las marcas que han sometido sus artículos a las estrictas pruebas para conseguir el tan apreciado sello.

La línea de sacos para bebés de Voksi, por ejemplo, han participado en todos los test para obtener el certificado de excelencia.

Elodie Details luce la etiqueta OEKO-TEX® en sus baberos, secababitas, mantas de juego, fundas nórdicas y fundas de cambiadores.

Sleepyhead es otra de las firmas que han decidido someter sus famosos nidos de bebé a las más exigentes pruebas de muestreo.

Y la marca sueca Imsevimse, especialista en complementos de bebé en algodón orgánico, también cuenta con el prestigioso certificado en la mayoría de sus artículos.

Éstos son solo algunos ejemplos. Muchas de las marcas que comercializamos están trabajando en la línea para conseguirlo. Pues, en un mercado tan exigente como es el del bebé, no basta con propagar que se trabaja con los más altos estándares de calidad, también hay que demostrarlo.